araña roja

Araña roja: características, síntomas y tratamiento

La araña roja es llamada así de manera vulgar, aun que en realidad no se trata de ningún arácnido sino de un ácaro. Esta especie, cuyo nombre científico es Tetranychus urticae, es una de las miles de especies de ácaros que se alimentan de las plantas y suponen una gran amenaza para los cultivos de todo el mundo.

Esta especie es la más conocida de la familia de los tetraníquidos, que son confundidos a menudo con arañas por su capacidad para tejer.

Características de la araña roja

Este ácaro mide apenas 0,5 milímetros en su fase adulta. A pesar de lo pequeño de su tamaño es fácilmente apreciable por el color rojo de su cuerpo. En sus primeras fases de vida (larva, protoninfa y deutoninfa) durante el verano, la araña roja posee un color marrón verdoso con dos manchas más oscuras en los laterales. Este aspecto le ha valido también el nombre de ácaro de dos puntos. A medida que avanza el invierno, este ácaro va adquiriendo una coloración roja intensa hasta culminar su fase de adultez.

Existen algunas ocasiones en las que estos ácaros se mantienen de color verde durante todo su ciclo vital. Normalmente debido a la zona geográfica y climatología de aquellas. Esto ha llevado a que, en muchas ocasiones, hayan sido consideradas pertenecientes a especies distintas.

Este ácaro, que vive en colonias, suele alojarse en el envés de las hojas. Los miembros de estas colonias tejen sus telarañas para protegerse de depredadores (e involuntariamente también de acaricidas) y para mantener el nivel de humedad constante.

Ciclo de vida del ácaro de dos puntos

El ciclo vital completo de la araña roja puede durar entre 20 y 28 días en el caso de las hembras y 14 días para los machos. Las fases que atraviesa este ácaro son cinco:

Huevo: esférico, liso y de color blanco brillante. Mide aproximadamente 0,13 milímetros y va tomando una coloración más oscura a medida que va madurando. Los huevos eclosionarán al tercer día desde su puesta. Las hembras pueden llegar a poner entre 100 y 120 huevos a lo largo de su vida.

Larva: durante los primeros momentos de vida son prácticamente transparentes. A medida que se van desarrollando su color va tornando en amarillo, verde o marrón, dependiendo de su alimentación. La larva de araña roja nace con 3 pares de patas y su tamaño suele ser de 0,15 milímetros.

Ninfa: esta fase se subdivide a su vez en dos etapas: protoninfa y deutoninfa. La diferencia entre ellas es únicamente en relación al tamaño del ácaro. En ambos estadios la araña roja posee ya cuatro pares de patas. Es en la fase de deutoninfa cuando podemos apreciar qué individuos serán hembras y cuáles machos, por la diferencia de tamaño, mucho mayor en ellas.

Adulto: llegados a esta fase el dimorfismo sexual o diferencia entre ambos géneros es realmente clara. La hembra posee un cuerpo redondeado de 0,5 milímetros de largo y 0,3 milímetros de ancho. Sin embargo, el macho presenta un cuerpo más estrecho y abdomen puntiagudo, por lo que sus patas son proporcionalmente más largas.

El ciclo de vida puede acortarse drásticamente hasta los 7 días, cuando las temperaturas superan los 30 º y no hay excesiva humedad.

Síntomas y daños de la araña roja

El principal problema que hay con la araña roja para las plantas es que este diminuto ácaro es polífago. Es decir, que tienen un gran apetito y se alimentan de una infinidad de plantas. Debido a esto y a su forma de vida en colonias, pueden causar serios problemas a los cultivos en un tiempo récord. La velocidad a la que es capaz de desarrollarse y el número de huevos que puede poner cada hembra, que además mantienen una proporción de 3:1 respecto a los machos, es un auténtico problema para muchos agricultores.

Este ácaro ataca tanto plantas de cultivo y hortalizas, como el tomate, el cerezo o el aguacate, como plantas ornamentales, como la alfalfa o el rosal. Eso sí, normalmente sólo supone un peligro en primavera y verano, ya que por debajo de los 12 grados se paraliza su desarrollo y muere. Lo mismo ocurre cuando las temperaturas aumentan de manera considerable por encima del os 40º grados.

hoja araña roja

Su forma de alimentarse es absorbiendo los contenidos celulares de la hoja, lo que deja en su lugar una característica decoloración de la zona. Estas lesiones suelen ser de pequeño tamaño, pero el auténtico problema es el número de ácaros que atacan a la planta. Las plantas atacadas por la araña roja a menudo presentan una disminución de la capacidad para realizar la fotosíntesis, lo que acaba dejando a la planta con un déficit importante de nutrientes.

Tratamiento contra Tetranychus urticae

Es importante tener en cuenta que, para luchar contra la araña roja, el insecticida no es una solución adecuada. Esto se debe a que no se trata de un insecto sino de un ácaro.

El control químico lo realizaremos mediante el uso de acaricidas en la dosis recomendada para evitar que puedan desarrollar algún tipo de resistencia. Además hay que escoger con cautela la materia activa. La abamectina es un insecticida, acaricida y antihelmíntico muy utilizado en la agricultura para luchar contra plagas de este tipo. Aunque existen otros como el aceite de parafina que actúa provocando la asfixia del ácaro.

Igual de importante es el control biológico de la araña roja. Este método se basa en la distribución de depredadores naturales de este ácaro por el cultivo o planta afectada. A pesar de que existen unas 60 especies de fitoseidos, sólo unas pocas son apropiadas para realizar dicho control.

Uno de esos enemigos principales es el ácaro fitoseido, Phytoseiulus persimilis, que se alimenta exclusivamente de tetraníquidos. Cuando las temperaturas son demasiado elevadas, podemos contar con el Amblyseius californicus, que tiene una mejor tolerancia.