Botrytis o podredumbre gris

Botrytis o podredumbre gris

La Botrytis cinerea, como se le conoce en sentido estricto, es un hongo patógeno que afecta una gran variedad de especies vegetales. Sin embargo, si existe un cultivo realmente afectado por este hongo es la vid. Botrytis no es su único nombre, podemos encontrar referencias a él como: podredumbre gris, podredumbre de Botrytis o incluso moho gris.

Esta enfermedad fúngica no sólo afecta a los cultivos frutícolas, sino también a las especies hortícolas, como es el caso de la fresa. Como todo hongo oportunista aprovecha cualquier herida o grieta en los tejidos de la planta. Esta grieta puede haber sido fruto del ataque de un insecto, de una granizada o la propia lluvia.

Características del hongo

El Botrytis cinerea se caracteriza por tener abundantes conidios o esporas asexuales de forma ovalada. Este hongo tiene la capacidad de producir esclerocios con una gran resistencia que contiene reservas de alimentos, permitiéndole aguantar en condiciones extremas. De hecho, durante el invierno, el Botrytis cinerea se resguarda en forma de esclerocio o micelio intacto y, una vez llegada la primavera, germinan produciendo los indicados conidios. Esta parte del hongo es transportada por el viento y la lluvia, lo que le permite provocar nuevas infecciones.

El Botrytis cinerea es un hongo necrotrófico, es decir, que se alimenta de las células muertas de su huésped. Para obtener esas materia inerte, este hongo va produciendo una serie de toxinas que destruyen las células. Sin embargo, actualmente se han desarrollado estudios que afirman que existen algunas estirpes que son capaces de infectar a sus huéspedes sin llegar a matar ninguna célula. Se cree que estamos ante una fase endotrófica.

Este hongo, como casi la práctica totalidad del reino fúngico, necesita unas condiciones de temperatura y humedad favorables. La temperatura debe ser suave, en torno a los 20º C, y la humedad ambiente elevada.

Tipos de Botrytis

Existen dos tipos de hongo dentro del género Botrytis cuya diferencia radica en la forma en la que infectan a su huésped.

Por un lado, en la Botrytis endógena, la infección comienza desde el interior. Lógicamente, esto hace que esta patología sea realmente complicada de controlar. El momento en que aparecen los primeros síntomas puede ser posterior a su cosecha o, incluso, a su almacenamiento.

Por otro lado, tenemos la Botrytis exógena. En este tipo de infección el ataque del hongo comienza desde fuera. Los frutos que aún no han madurado se mantienen inmunes a esta infección, pero cuando maduran aparecen los primeros síntomas: pudrición blanda, color opaco de los frutos infectados y aparición de gotas de líquido que supuran en la superficie de hojas y frutas. Finalmente, cuando el fruto se ha deshidratado, se acaban recubriendo por una fina capa de micelio y conidias claramente detectable.

Síntomas de Botrytis o podredumbre gris

Los principales síntomas de podredumbre gris son, como hemos visto, el reblandecimiento y pudrición de las partes afectadas de la planta. En estadios avanzados, la muerte total del tejido.

Existe una manifestación de esta infección considerada positiva en el sector vitícola. Es el caso de la podredumbre noble. El hongo elimina el agua de la uva desecándola, lo que eleva el contenido de azúcares, ácidos frutales y minerales. Por tanto, estamos ante un producto final mucho más concentrado. Aunque lo cierto es que la presencia de Botrytis en la cosecha de la vid complica sobremanera la fermentación. Este hongo, que produce a su vez un antifúngico que mata la levadura presente, con frecuencia detiene el proceso de fermentación antes de que el vino haya acumulado el nivel suficiente de alcohol.

uva blanca podredumbre noble

Este hongo se alimenta del azúcar y ácido tartárico de la uva a través de diminutos agujeros en la piel de la fruta. Debido a esto, el agua se escapa de su interior secando la piel y concentrando la pulpa. El resto de ácido tartárico se transforma en ácido glucónico y glicerol. Los vinos botritizados contienen unos niveles más elevados de azúcar y glicerol, ácido láctico, glucónico y ácido acético, así como de polifenoles. Este tipo de vino sólo se consigue con uva blanca, habiendo resultado un fracaso su implantación en el vino tinto.

En el caso de la horticultura, y concretamente en los cultivos de fresa, el fruto afectado por este hongo no puede ser consumido. Para evitar su aparición, es recomendable elevar las plantas del suelo para impedir que aparezca humedad.

Tratamiento contra Botrytis

Como cualquier infección y salvando lo dicho respecto de la podredumbre noble, es importante mantener nuestros cultivos en las mejores condiciones. Es prioritario mantener unas pautas que prevengan su aparición:

Técnicas de ventilación como la poda intensa, amplios marcos de plantación y empleo de patrones menos vigorososo.
– Deshojado o defoliación rutinaria de las plantas que eviten la acumulación de humedad.
Riego con moderación y nunca tras el envero o cambio de coloración de la uva.
Retirada de racimos o partes de la planta afectadas.

Podemos realizar un control químico para tratar otras afecciones que puedan facilitar la aparición de Botrytis como, por ejemplo, el oídio. Si a pesar de haber realizado todas las medidas de prevención indicadas nuestro cultivo desarrollase podredumbre gris, debemos acudir al empleo de fitosanitarios como fungicidas y, en especial, de antibotríticos.