la carpocapsa o polilla del manzano

La Carpocapsa o polilla del manzano

La carpocapsa o polilla del manzano, cuyo nombre científico Cydia pomonella, es un insecto perteneciente a la familia de los lepidópteros “Tortricidae”. Sus larvas representan una gran amenaza para todo tipo de árboles frutales; aunque tienen una especial predilección por el prunus malus o manzano.

Características de la carpocapsa

La polilla del manzano, en su fase de adulto, alcanza una longitud en torno a los 15 a 22 milímetros. La mariposa macho, como sucede en muchas otras especies como el bicho palo, suele ser de menor tamaño que la hembra. Cuerpo de la carpocapsa es de color marron con matices grises. Presenta una mancha ovalada de color marrón y dorada muy característica al final del cuerpo.

Los huevos de la carpocapsa miden apenas 1,3 milímetros. Recién puestos, el huevo es de un color blanquinoso. Al poco, aparece una línea de color rojo que rodeo el cuerpo del huevo. Finalmente, cuando quedan tan sólo dos días para que éste eclosione, es posible llegar a ver la cabeza negra de la futura larva.

La larva de la carpocapsa recién nacida mide tan sólo 1 milímetro más que el propio huevo. Su cuerpo de color blanco le dota de una movilidad pasmosa, que le permite desplazarse con rapidez para alcanzar el fruto. La larva pasará por 5 estadios larvarios; en los dos últimos, la coloración ya se torna rosada y la cabeza marrón. Desarrollada por completo, la larva de carpocapsa llegará a medir entre 18 y 20 milímetros.

Ciclo de vida de la polilla del manzano

La carpocapsa es un insecto muy bien adaptado al medio en el que vive, cambiando de fase en función de sus necesidades. Este lepidóptero tiene 3 generaciones al año, variando los ciclos de vuelo según la localización.

Durante los meses de invierno, la carpocapsa se resguarda en estado de oruga en los orificios o grietas de los árboles. Normalmente, en el mes de marzo, la oruga de carpocapsa se transformará en crisálida, como permanecerá durante 20 a 30 días. A partir de la segunda quincena de abril, comenzará el vuelo de los adultos.

Los adultos de carpocapsa tienen comportamientos crepusculares, lo que significa que su mayor actividad se concentra en las horas de la tarde. De hecho, el apareamiento se produce con la puesta de sol. Es el momento ideal, ya que la humedad relativa es de al menos 60% y las temperaturas superiores a 15º C. Durante las horas del día, la carpocapsa permanece inactiva posada en los árboles.

Por su parte, la puesta de huevos se realiza de forma escalonada con una media de 50 huevos para cada hembra. Los huevos necesitan una temperatura mínima de 10º C para desarrollarse, siendo la óptima de 28º C. Una vez eclosionados, las larvas buscarán un fruto al que penetrar, bien en esa misma hoja, bien en la inferior descendiendo por el pedúnculo.

Síntomas de carpocapsa

Las larvas de carpocapsa se alimentan de la pulpa de las frutas y, especialmente, de las manzanas. Por ello, van dejando surcos en el interior del fruto, donde se acumularán excrementos y serrín. Este serrín es muy poco abundante y de color claro cuando la larva acaba de nacer. A medida que va creciendo, se irá volviendo más voluminoso y visible.

Muchas veces, todos los residuos que van quedando en las galerías excavadas, acaban exudándose por el orificio de entrada de la propia larva.

Para detectar crisálidas de carpocapsa es importante que revisemos el envés de las hojas y las zonas más ocultas de nuestros manzanos. La transformación a crisálida debe realizarse en un lugar donde esté protegida a agentes externos, por lo que tendremos que buscar pequeños capullos sedosos de color blanco.

Tratamiento contra carpocapsa

Uno de los tratamientos más efectivos y menos invasivos con nuestro cultivo es el control biológico. Las larvas de carpocapsa son depredada por las Chrysopa sp o especies varias de Trichogramma. Las orugas de carpocapsa, a su vez, tienen parasitoides, como los Icneumónidos. Aunque estos sólo pueden actuar mientras las larvas están fuera del fruto, lo que reduce el tiempo de efectividad drásticamente. También existen algunos pájaros (Picus sp y Parus sp) o los murciélagos que se alimentan de los adultos de carpocapsa, a quienes cazan durante la noche.

Dado que la carpocapsa hiberna en el propio cultivo es necesario que hagamos un seguimiento constante del nivel de población existente. Para ello, podemos colocar trampas con feromonas femeninas que atraerán a los machos (a veces se incluye un atrayente alimentario para atraer a las hembras también) a principios de abril, antes del inicio del vuelo. Con las feromonas se trata de lograr lo que se conoce como confusión sexual, impidiendo a los machos encontrar a las hembras para aparearse.

Pero si no conseguimos buenos resultados con esto, también tenemos a nuestra disposición una serie de tratamientos contra carpocapsa muy efectivos. Estos tratamientos se utilizan exclusivamente contra las larvas en el momento de su nacimiento:

  • Virus de la granulosis o granulovirus: el más utilizado. Actúa por ingestión.
  • Bacillus thuringensis: no es específico contra la carpocapsa. Actúa también por ingestión.
  • Spinosad: fermentación de la bacteria Saccharopolyspora spinosa. Actúa tanto por ingestión como por contacto.
  • Caolín o arcilla blanca: sólo recomendable en la primera generación porque el polvillo que desprende mancha la fruta.