matalauva

Matalauva: anis verde o pimpinella anisum

El anís matalauva tiene una amplia colección de nombres: Anís de Matalahúva, Hierba dulce, Matalauva o incluso anís verde. Pero esta colección no termina aquí, es posible que encontremos referencias a esta planta también como anís matalahúga. En realidad, como ya te habrás dado cuenta, hablar de matalauva y anís es lo mismo.

El origen del término matalaúva probablemente sea la palabra árabe “habbat hulúwwa” que quiere decir “grano dulce”. Si tenemos en cuenta su sabor tan dulce, no es de extrañar que ese fuera el nombre elegido.

Planta de Anís de Matalauva

La planta del anís, cuyo nombre científico es Pimpinella anisum, es una planta aromática de la familia de las apiáceas. Su taxonomía es la siguiente:

  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Familia: Apiaceae
  • Subfamilia: Apioideae
  • Género: Pimpinella
  • Especie: Pimpinella anisum L.

Es originaria de la zona sudoccidental asiática y la cuenta mediterránea oriental. A pesar de ello, el matalauva es ampliamente cultivado en España. De hecho, el inicio de su cultivo data del año 1.550 a.C., cuando apareció por primera vez en el célebre papiro de Eber. En este documento se mencionaban las propiedades del anís. Precisamente porque es una planta muy cultivada en diferentes países, cuesta encontrarla en estado silvestre.

Su fruto es un esquizocarpo con un fuerte sabor aromático del que se obtiene el famoso aceite de anís verde, muy utilizado como remedio medicinal de origen natural. A menudo es confundida con otra especie, Sanguisorba minor, que también está muy extendida por sus propiedades medicinales. Sin embargo, la principal diferencia entre ambas es que, mientras la Pimpinella anisum es una planta anual, la Sanguisorba minor, también conocida como Pimpinella menor, algáfita o hierba del cuchillo, es una planta binual. Esto significa que tarda en completar su ciclo biológico dos años.

Propiedades del anís verde

Las propiedades de la matalauva se deben, como es lógico, a su composición:

  • 18% proteínas
  • 23% de aceite graso, el cual se extrae por maceración o destilación.
  • Entre un 2 y un 7% de aceite esencial: un porcentaje muy elevado (alrededor del 80%) del quimiotipo anetol, estragol, anisaldehído y otros.
  • 25% de fibra natural.
  • 5% de almidón.

Usos del matalauva

Las sustancias que lo forman lo convierte en un gran estrogénico, cuya actividad se debe a un estilbeno procedente de la dimerización. No obstante, la acción estrogénica que posee es débil. Este no es su único interés medicinal; además es un gran expectorante y carminativo o, lo que es lo mismo, que favorece la expulsión de gases.

Huelga decir el uso del anís en el mundo de los licores. El aceite esencial de anís es utilizado para preparar el licor del mismo nombre a partir del aguardiente. Se añade a la mezcla los frutos, azúcar y canela, y se deja macerar durante 6 semanas. Posteriormente, la bebida es filtrada. Es tal la fama del anís que ya era consumido por Alberto Magno en el siglo XIII. Sin lugar a dudas, uno de los grandes desconocidos en el mundo de la apicultura es la miel de matalauva. Esto es debido a que a menudo pasa desapercibida con el néctar procedente de otras flores presentes en la zona, haciendo que las abejas acaben mezclando el néctar de todas ellas en la elaboración de la miel.

Las hojas de la planta de anís son empleadas en la cocina como aliño de sopas y salsas. En cambio, los frutos son preferidos para dar un toque especial a panes y repostería variada. Su sabor es tan peculiar que se ha llegado a aromatizar quesos con él.

A nivel industrial, es el aceite esencial de anís el aclamado para la elaboración de perfumes. Gracias a que es soluble fácilmente en alcohol, resulta ser un aceite esencial incoloro y neutro que refracta de manera importante la luz.

Finalmente, en el mundo de la cosmética tiene una gran proyección como enmascarante y apto para el cuidado oral.

Toxicidad de la Pimpinella anisum

la vista de la infinidad de propiedades y beneficios que tiene el anís verde, así como los múltiples usos que se le dan, resulta obvio que no estamos ante un producto tóxico o que pueda resultar perjudicial para la salud.

De hecho, la FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, ha incluido las semillas del anís matalaúva en la lista de alimentos seguros o GRAS (Generrally Recognised As Safe).

No obstante, al igual que ocurre con muchos otros productos, su consumo excesivo o en dosis inadecuadas puede entrañar algún riesgo innecesario. Precisamente, el aceite esencial de anís está incluido dentro del grupo de estupefacientes y narcóticos. Consumido en grandes dosis puede producir efectos sobre nuestro sistema nervioso central provocando delirios, convulsiones y reacciones epileptoides.

Por otro lado, debido a su contenido en cumarinas, que destaca por su poder anticoagulante, debe ser tomado con precaución por aquellas personas que sufran trastornos del sistema coronario. Las cumarinas provocan el bloqueo de la vitamina K impidiendo la formación de la trombina, lo que as u vez evita la coagulación de la sangre.