planta de cacahuete

La planta del cacahuete o Arachis hypogaea

Arachis hypogaea, conocida coloquialmente como planta del cacahuete, es una planta perteneciente a la familia de las Fabáceas. Esta enorme familia engloba otras especies como la alfalfa, la esparceta o la retama.

El principal reclamo para su cultivo es su semilla comestible: el cacahuete. Este fruto seco posee también otros nombres, más o menos utilizados según la zona en la que nos encontremos: cacahuate, caguate o maní.

Características de la planta del cacahuete

La Arachis hypogaea es una especie de hierba anual, que alcanza los 30 a 80 centímetros de altura. Sus flores son de color amarillo y producen un fruto que, aunque es considerado un fruto seco, se trata en realidad de una legumbre. Este fruto se desarrolla de manera subterránea. En su interior suele contener de una a cuatro semillas que están recubiertas por una capa fina de color rojizo que en botánica se conoce como tegumento.

La planta del cacahuete posee una característica realmente curiosa respecto de sus flores. Cuando éstas han sido polinizadas, la flor se marchita y da lugar a un “clavo” que se dirige al suelo para enterrarse. Una vez enterrado el brote, se convertirá en una vaina o caja que contendrá los frutos. Es decir, que el cacahuete madura bajo tierra pero no por estar adherido a las raíces de la planta.

Origen y distribución de la Arachis hypogaea

Podríamos decir que su origen se sitúa en Brasil, ya que la planta del cacahuete es el resultado de la hibridación de dos especies silvestres. La primera de ellas es Arachis duranensis (distribuida en el sur de Bolivia y norte de Argentina) y la seguna es Arachis ipaensis (actualmente perteneciente a la especie Arachis magna, propia del país brasileño). Este proceso se produjo por intermediación de la mano del hombre a través de la recolección, así como de la propia polinización, hace unos 9.400 años, en lo que hoy se conoce como la región sub-andina del sur de Bolivia.

Los antiguos pobladores de esta región recolectaban el fruto y lo llevaban hacia la zona noroeste de la región cruzando la Cordillera de los Andes.

Se han llegado a encontrar restos del cultivo de la planta del cacahuete que datan del año 6.494 a. C. Estos restos fueron encontrados por el arqueólogo estadounidense Tom Dillehay en Piaján y el valle de Ñanchoc, lo que hoy día se conoce como Cajamarca en Perú, y en la parte alta del río Zaña. Este valle ha sido catalogado como el lugar de cultivo más antiguo de América.

El inchik, como se conoce a su semilla en quechua, ha sido consumido desde hace mucho tiempo. Una muestra de lo arraigado que está en el ser humano es su representación en algunas estatuas de deidades en los templos de la civilización chavín (1.200 a.C.).

El cacahuete o maní es uno de los ingredientes para la preparación del mole, salsa que, antiguamente, se ofrecía a los dioses mesoamericanos. El término maní procede de las islas del Caribe, derivado de la lengua taína.

Cultivo de la planta del cacahuete

fruto cacahuete

Por su parte, la palabra cacahuete es un nahuatlismo procedente del término cacáhuatl (“cacao”). En lengua nahuatí o mexicana se conoce como “tlālcacahuatl” que quiere decir “cacao de la tierra”: tlatilli que significa “tierra o suelo” y cacahuatl que significa “granos de cacao”. Esto se debe a que, como hemos comentado, su fruto madura bajo tierra. En la actualidad, en Valencia, el primer lugar en el que se cultivó de Europa, se sigue conociendo como cacao (cacau en valenciano).

Resulta muy llamativo que ahora mismo, China es el mayor productor de cacahuete del mundo. A pesar de no ser un cultivo autóctono, la planta del cacahuete fue introducida allí por mercaderes portugueses en el siglo XVII. Su consumo se fue popularizando hasta formar parte del recetario chino más habitual. Llegado el siglo XX, su producción se disparó y ya en el año 2006, China logró posicionarse como el mayor productor de cacahuete del mundo. Esto ocurrió gracias en parte al cambio del sistema político comunista por un sistema económico basado en el principio del libre mercado, en el que los agricultores pueden decidir qué cultivar.

Curiosamente, los países latinoamericanos, aunque forman parte de la lista de los mayores productores, están en las posiciones más bajas por detrás de India, Nigeria, Sudán o Estados Unidos. El único país de Europa que ha resonado con fuerza en este aspecto ha sido Países Bajos, que se consagró como uno de los tres mayores exportadores de planta de cacahuete durante el lustro de 2010 a 2014 junto a China y Estados Unidos.

Propiedades y usos de la planta del cacahuete

La cáscara del cacahuete es ampliamente utilizada como combustible de calderas, aunque su tratamiento resulta poco higiénico ya que desprende mucha ceniza y humo. También es utilizada como alimento para ganado, sobretodo porcino, aunque mezclada con otros productos. Sin embargo, debido a que no tiene ningún aporte calórico y produce indigestión es interesante su mezcla con otros tipos de alimentos para su balanceo.

Un uso interesante es su empleo como medio de cultivo para hongos o su aplicación similar a las virutas de madera para la elaboración de paneles de aglomerados.

Por su parte, el fruto de la planta de cacahuete es mayoritariamente destinado al consumo humano por sus innumerables propiedades. Entre estas destacan su alto contenido en amidas, azúcares, colina, araquina, aceites esenciales (ácido oleico, palmítico, esteárico, araquídico, mirístico y lignocérico, como componentes), proteínas y betaína. Muchas de estas propiedades son compartidas con otra legumbre como el garbanzo o una de las crucíferas más conocida: la colza.